Son la primera spin-off en el ámbito de la Sociología de la Universidad de Granada y han obtenido el segundo premio de 2.500 euros en la modalidad de spin-off en el X Concurso de Emprendimiento Universitario de la UGR. Citere, que ofrece apoyo a la investigación, estudios de mercado, divulgación científica, entre otros, empezó como una idea hace dos años, y como spin-off solo hace cuatro meses, pero ya destaca por su innovación y proyección de crecimiento.

Los promotores nos hablan de cómo están consolidando la spin-off. José Moreno y Víctor Díaz nos cuentan, principalmente, cómo vivieron el X Concurso de Emprendimiento Universitario y Mª del Mar Venegas y Adolfo José Torres nos explican por qué se debe promover la sinergia entre alumnos, investigadores y PDI (Personal Investigador Docente).

¿Cómo se podría resumir la participación de Citere en el X Concurso Universitario?

Víctor: Participamos con mucha ilusión, y con ganas de demostrar la potencialidad de nuestro proyecto. Tenemos que reconocer que con algo de nervios pues presentar la idea ante un jurado con tanta experiencia en el mundo de la empresa siempre da un poco de vértigo, pero creo que, al final, hemos sabido defender nuestro proyecto obteniendo un resultado excepcional.

¿Cuánto les ha servido participar?¿Creen que este reconocimiento es una confirmación de la importancia de Citere en el mercado?

Víctor: Desde que hemos iniciado, tenemos confianza en la solidez de Citere, con el potencial de convertirse en una empresa de referencia para la Universidad (de Granada) y para Granada por lo que, en cada uno de los concursos que participamos, reforzamos esa idea y pulimos la manera de presentarlo.

¿Cómo van a invertir el premio de 2.500 euros?

Víctor: Esos 2.500 euros son íntegros para cubrir los gastos que ya tenemos y dar un poco de oxígeno para seguir adelante. Es un dinero que sirve de apoyo para seguir trabajando con más ganas.

El X Concurso de Emprendimiento Universitario no es el único que han ganado, también el VI Concurso de Ideas de la UGR, ¿Cómo ha sido esa experiencia?

Víctor: Es una muy buena experiencia participar en estos concursos, porque nos fuerza a trabajar cada vez más en qué imagen de la empresa queremos dar. Por otro lado, es muy interesante el clima que se genera en este tipo de eventos y conocer a los demás proyectos. En la mayoría de ocasiones, siempre se puede sacar un aprendizaje de la gente que te rodea, además del networking que se genera. 

José, has recibido hace poco dos reconocimientos de la Facultad de Sociología por tu trayectoria académica y empresarial, ¿cómo evalúas tu camino en estos dos ámbitos?

Son caminos que coinciden en muchos casos. Lo realmente complejo es compaginarlos. Pues el día solo tiene 24 horas y tanto el ámbito académico como el empresarial requieren muchísima energía. Espero poder seguir en este equilibrio, con un pie en cada mundo, a modo de puente.

Contar con un socio o aliado para trabajar o presentarse en concursos puede ser un desafío por los diferentes estilos de trabajo, ¿cómo han logrado adaptarse mutuamente?

José: Como he comentado anteriormente, me muevo actualmente entre la Academia y Citere, por lo que sin Víctor no podría mantener ese equilibrio. Para ser puente hacen falta buenos pilares, y Víctor es la viga central. Sin él esto no podría funcionar. Si alguien quiere una verdadera recomendación: “formad equipos”. Equipos que encajen y se retroalimenten… que se potencien entre sí. 

CITERE, UN IMPULSO A LA INVESTIGACIÓN 

¿Cómo han encontrado el nicho de mercado en el ámbito de las investigaciones?

Víctor: Vimos la necesidad de los grupos de investigación de externalizar ciertos procesos como es el trabajo de campo, y esa es nuestra línea principal de negocio. Dar apoyo en esta labor que es tediosa y les quita tiempo a los investigadores para hacer el análisis de sus estudios.

Ayudarlos en la carga de trabajo para que se centren en las partes más esenciales de su investigación…
José:
Sí, la propuesta sigue en desarrollo. También trabajamos la línea de la divulgación. Queremos conseguir que las investigaciones no se queden en la academia sino que también tengan un impacto en la sociedad. Ahí veíamos que había un déficit y que podíamos ayudar a través de las redes sociales. Tenemos también un podcast en el que hacemos comunicaciones. Así,  podemos ser ese puente entre la academia, la sociedad y el mercado.

¿Mª del Mar, como PDI (Personal Docente Investigadora) has podido ver también esa necesidad?
Hay como un “diálogo”: la iniciativa empresarial la tienen Víctor y José; Adolfo, yo, y otro compañero, somos el equipo de Dirección del Departamento de Sociología (de la UGR) en el cual hay muchas y diversas líneas de investigación. Desde la perspectiva del departamento, veo un escaparate donde se muestran todas. No hay tantas opciones de mercado, lo que hacemos es investigación sociológica e investigación social, pero ahí también podrían estar otras disciplinas, la nuestra es la clave para hacer diagnóstico y estudios que permitan, por ejemplo, tener intervenciones, diseño de políticas, etc. Nos parecía que el departamento, que tiene más de 70 personas con líneas muy consolidadas y otras emergentes, tenía que estar ahí. 


¿Eres de la misma opinión, Adolfo? ¿Cómo está siendo el trabajo con la unión de perfiles?

Adolfo: Somos dos PDI y dos emprendedores, un híbrido en el que el papel principal es “abrir” la sociología, a la investigación social, investigación sociológica, y a la transferencia de conocimiento. Esa transferencia encuentra dificultades para el PDI, a no ser que lo haga por la Oficina de Transferencia (OTRI), pero este instrumento (ser spin-off) es mucho más ágil y permite esa conexión de apoyo a los investigadores. También de transmisión de conocimiento a la sociedad en su vertiente más empresarial sin necesidad de la patente, que es una de los grandes obstáculos que siempre ha tenido la investigación social. 

¿Habría espacio entonces para invitar a otros PDI a formar spin-off con estudiantes e investigadores?
Adolfo: Sí, animo a todo PDI a que el conocimiento que producen llegue a la sociedad y si le puede sacar una rentabilidad en términos de emprendimiento y transferencia, ¿por qué no?. Pero más allá de esto, no es fácil.

¿Qué ha sido lo más difícil?
Adolfo: Hacerte la idea de la propia spin-off y a la regulación. Constituir en España una empresa es dificultoso. Desde la universidad se debe realizar un apoyo más efectivo en la creación y configuración en los primeros pasos de la spin-off, no significa que no lo dé, pero podría mejorar aún más. Hay que reconocer, por ejemplo, que hay espacios disponibles para las spin-off y con Citere, incluso, estamos en la incubadora de Breaker.

¿Cuál ha sido el aprendizaje más importante en esta etapa?
Mª del Mar: El potencial…el potencial humano, investigador y económico. Para mí es potencia cuando se contrata a personas egresadas del grado de sociología. Porque no son doctores pero sí investigadores. El potencial humano es esencial. Nosotros por ejemplo, nos entendemos, nos respetamos, hay una base de confianza absoluta y hay potencial económico, porque los PDI ya tienen sus propias actividades, pero hay mucha gente (estudiantes e investigadores) que puede incorporarse con toda la creatividad que tienen.

Adolfo:
Yo coloco en mayúscula esa potencialidad, y añado “la oportunidad”. Ella siempre está pero hay que saber verla y desarrollarla. Aprovechar las posibilidades de la Universidad, UGR Emprendedora, la OTRI, uniendo la potencialidad con el conocimiento, las capacidades, las habilidades de la propia disciplina y lo que esta oferta, que es un empuje empresarial… como cerrar ese círculo que es el ícono (isotipo) de Citere.